Historia

Sirvan estas palabras como pequeña introducción a un proyecto que surgió con la mayor de las ilusiones posibles, como lazos de unión entre hermanos que luchan cada día por un sueño, por un objetivo donde el que murió en el madero sea nuestro principio y nuestro fin.
La esencia de esas cofradías de barrio, de gente sencilla, donde los últimos son los primeros de gente que colabora por y para un símbolo: LA CRUZ.
Y que precisamente es esa nuestra ilusión, que la cruz salga a la calle, que la reconozcamos como símbolo de amor, del amor del que dio la vida por nosotros, y que mejor manera que una cruz de mayo.
Una cruz donde se sienta identificado del más pequeño al más grande, donde mayo se alegre de compartir con él nuestra ilusión y nuestra esperanza. La esperanza de la juventud, de la alegría de sentirnos miembros de un grupo, el grupo joven. Será algo sencillo, apenas un paso hecho con la ayuda de todos y es que no nos hace falta mas que esa combinación perfecta para que algo salga bien: el amor de hermanos y la alegría de la juventud. No habrá imagen que venerar, sólo el madero donde dió su vida, donde él nos entrega la vida y nos dice "toma tu cruz y sígueme" y es que se ha convertido en sudario el pañal que envolvía al hijo de Dios, para que lo sigamos, para que tomemos nuestro palo, nuestra trabajadera y entre todos llevemos este sueño de fe al mismísimo cielo, y donde la fe de este pueblo y de los más jóvenes se eche a la calle, que sea esa nuestra cruz, nuestra cruz de mayo y es que ojalá pudiera parar el tiempo en ese instante donde la cruz de Jesús pase como nuestra vida por delante, en un abrir y cerrar de ojos.

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